Rss Feed
  1. Shorts!

    sábado, 10 de septiembre de 2011


    Hoy es un hermoso día para entrar a tehparadox.com (¡en Cuevana no está!), bajar y ver esta obra maestra a la que nadie le dio ni cinco de pelota (y que tiene a Kat Dennings, chicos).  Pego acá abajo la nota que escribí para El Amante en el momento de su estreno. No posteo links porque ya en blogs anteriores me borraron posts por contener este tipo de enlaces, pero ya les dije dónde buscar. Enjoy y, si quieren discutirla, acá tienen la sección de comments.

    La piedra mágica
    Shorts
    Estados Unidos/Emiratos Árabes Unidos, 2009, 89’
    DIRECCIÓN, GUIÓN Y FOTOGRAFÍA Robert Rodriguez
    PRODUCCIÓN Elizabeth Avellán, Robert Rodriguez
    MONTAJE Ethan Maniquis, Robert Rodriguez
    MÚSICA George Oldziey, Robert Rodriguez, Carl Thiel
    DISEÑO DE PRODUCCIÓN Steve Joyner
    SUPERVISOR DE EFECTOS VISUALES Robert Rodriguez
    ELENCO Jimmy Bennett, Jolie Vanier, Trevor Gagnon, Rebel Rodriguez, Leo Howard, Jake Short, Kat Dennings, Leslie Mann, Jon Cryer, James Spader, William H. Macy.

    Con mocos y a lo loco
    por Juan Pablo Martínez

    Antes de empezar a hablar de Shorts, la nueva home movie de Robert Rodríguez, hay que decir que la versión que se estrena en cines va doblada a un castellano espantoso, que utiliza la palabra “mesada” para referirse a la mensualidad que reciben los niños por parte de sus padres y hasta contiene errores imperdonables como confundir un “period”, o sea, una hora escolar, por un “año”. Pero también hay que decir que uno de los errores de doblaje termina resultando tan cercano al humor y a las referencias que maneja la película que pareciera haber sido hecho a propósito. La película, como veremos más abajo, está dividida en episodios, y el título de cada episodio aparece en una placa en castellano (ah, eso, ¡basta de poner secuencias de títulos en castellano!) y, al mismo tiempo, un locutor nombra el título de dicho episodio, en castellano, claro. ¡Pero las placas y las locuciones nunca coinciden! Y así termina haciéndonos acordar a los episodios de series animadas viejas, donde a veces se cambiaba el título original con el fin generar un efecto cómico. Mi favorito es “See-Saw to Arkansas” de Los autos locos, cuyo título en castellano es “Si no me alcanzas, llegaré primero a Arkansas”. El más inexplicable de Shorts es el “Episodio Cero”, la secuencia pre-títulos, que en inglés se llama “The Blinkers”, la placa dice “Los Parpadeadores” y el relator dice ¡“Los Blinkers”!.

    Shorts (el genérico título en castellano apesta, digámoslo de una vez) funciona como resumen perfecto de la obra del troublemaker Rodriguez. Aquí Robert sigue la línea de su “cine para niños”, pero llevando todo al extremo más extremo. Rodriguez es uno de los pocos directores que, cuando hace cine para niños, hace verdadero cine para niños, un cine diseñado para el goce máximo de un niño, con ideas que bien podría tener un niño o que, mejor aún, las tuvo: Las aventuras del Niño Tiburón y la Niña de Fuego parte de una idea de su hijo Racer, y Shorts, aunque no figure en los créditos, parte de una idea de su hijo Rebel. Y con sólo mencionar los nombres de sus hijos (hay otros tres: Rocket, Rogue y Rhiannon) nos damos cuenta de que el mismo Robert es todo un niño. Bueno, esto no es ninguna revelación; hasta en sus películas “adultas” se la pasa jugando el buen Robert. Como un Joe Dante elevado a la quincuagésima potencia, Rodriguez exacerba esa niñez como nadie, con su espíritu anárquico siempre presente y queriendo estar en todo. Aquí es director, guionista, director de fotografía, co-productor, co-autor de la música, co-montajista y supervisor de efectos especiales. Pero Rodriguez se las arregla para que esto no se parezca para nada a un acto de arrogancia o de megalomanía (diablos, es un tipo que renunció al Gremio de Directores para poner a Frank Miller como co-director de Sin City cuando Miller no filmó un solo plano).

    Y hablando de Joe Dante, Shorts tiene muchísimos puntos de contacto con la efímera pero inolvidable serie Eerie, Indiana, que Dante supervisó y de la cual escribió y dirigió varios episodios. Tanto en Shorts como en la serie, hay un pueblito suburbano lleno de personajes extraños, y un niño, el narrador, tratando de lidiar con las excentricidades de sus vecinos. Pero lo que más conecta a Shorts con aquella serie, con la filmografía de Dante, y también con la filmografía “para grandes” de RR, es ese encantador espíritu reivindicativo de la clase B más berreta. Shorts opera de igual manera que, por ejemplo, Planet Terror, en la forma de meter las citas y referencias. Aquí lo que se cita es, principalmente, el cine sci-fi de los años cincuenta, tanto en las apariciones de platos voladores y aliens que recuerdan los de Mars Attacks (aunque en versión miniatura) como en los separadores de los episodios y su tipografía. Pero, volviendo a Eerie, Indiana, Shorts adapta esta iconografía al mundo infantil con, por ejemplo, la aparición del “moco asesino” (que forma parte del segmento más alto de la película), un moco devenido monstruo que quiere invertir roles con quien lo gestó (un niño comemocos, claro) y, como acto de venganza por sus amigos los mocos deglutidos, comerse al mencionado mocoso. 

    Como ya se habrán dado cuenta, la última película de Robert Rodriguez es una locura. Pero dudo que puedan darse una idea de cuán disparatada, cuan desquiciada, llega a ser. Si más arriba dije que aquí RR lleva todo al extremo, no lo dije por decir; realmente se trata de una de las películas más libres y anárquicas en mucho tiempo, si no de todos los tiempos. Más aún si tenemos en cuenta que se trata de una película infantil y que las películas infantiles, hasta las que más se alejan de lo convencional, suelen terminar siendo, de algún modo u otro, clásicas. Sí, Pequeños guerreros es anarquía pura, de eso no hay duda, pero esa anarquía existe dentro del relato; formal y narrativamente no deja de ser un cuento. Lo mismo ocurre con Las aventuras del Niño Tiburón…; detrás de todo el delirio hay una remake de La historia sin fin, y como tal, es un relato clásico. Shorts es incluso un cuento de hadas muchísimo más fracturado que los Fractured Fairy Tales de Jay Ward. Empezando por su estructura: como dije, la película está dividida en episodios. Cada uno de esos episodios funciona a la vez como narración independiente y como parte del todo que es la película. Pero los episodios, separados por las antedichas placas y por sonidos de pedos, están todos desordenados. Toe Thompson, el niño narrador, cuenta que sus recuerdos de los sucesos ocurridos en el pueblo de Black Falls luego de la aparición de una piedra que concede deseos son confusos, que no recuerda qué pasó antes y qué pasó después, y nos muestra los hechos en desorden para que nosotros los ordenemos en nuestro cerebro (si es que nos queda algo de cerebro después de ver esta película). Y, literalmente, rebobina, adelanta, pausa y le da “play” a la película. Incluso, se saltea “las partes aburridas”. Hay un gran momento en el que unos niños lo persiguen para pegarle y, como ya no nos queda nada nuevo por ver en el terreno de las persecuciones, le da “fast forward” a la imagen mientras dice “corre, corre… persecución” (la frase en inglés es “run run run chase chase chase”, dicho casi a desgano y a toda velocidad, y queda mucho mejor). La película entera funciona de esta manera: se mueve a un ritmo infernal y no se detiene en nimiedades; es pura economía narrativa.

    Si bien todos los adultos están bien, Rodriguez pareciera no interesarse para nada en ellos. No dejan de ser grandes personajes (especialmente el que interpreta William H. Macy, padre del niño de los mocos, científico y con fobia a los gérmenes), pero se nota que están porque tienen que estar; son solamente un decorado. Hasta el villano que compone James Spader lo es. Esto no es una falencia; es algo claramente buscado. Lo importante aquí son los niños, la película gira en torno a ellos y, como se desprende del párrafo anterior, son quienes la articulan. Y el triunfo de Shorts se debe en gran parte a la enorme (en cantidad y en calidad) galería de personajes niños que RR creó y que estos geniales actorcitos interpretan. Jimmy Bennett hace de su Toe Thompson un geek adorable, que carga con la película entera y sale no sólo ileso sino también triunfante. Trevor Gagnon, quien interpreta a Loogie, un niño aventurero con una tendencia a que los deseos que le pide a la piedra le salgan de la peor manera posible (desea cocodrilos y éstos le comen la tarea, desea telekinesis pero dice “telefonesis” y le crece un tubo de teléfono en su cabeza), resulta ser un gran comediante y es igualito a Daryl Sabara, el Juni Cortez de Mini espías. Pero la gran revelación de Shorts es Jolie Vanier, debutante de 11 añitos que interpreta a Helvetica Black, el mejor personaje de la película. Con un aire a Christina Ricci en plan Wednesday Addams, su Helvetica es la matona personal de Toe Thompson. Digamos que lo caga a trompadas todo el tiempo, pero a la vez ella y Toe están enamorados. Entre ambos hay una relación amor-odio rayana en lo sadomaso que es pura ternura. Rodriguez está tan al tanto del gran personaje que tiene entre manos que hasta le dedica un leitmotiv musical, que consiste en un tema medio metalero con un coro que repite su nombre como si estuviera cantando el “Ave Satani” de La profecía mientras, por ejemplo, ella anda en una moto que deseó con la famosa piedra.

    Hace dos años, Robert Rodriguez y Quentin Tarantino estrenaron juntos Grindhouse, su double feature que aquí se estrenó por separado y en fechas distintas, con meses de diferencia. Este año, ambos estrenaron en EE.UU. sus nuevas películas el mismo día. Acá Shorts va unos días después, pero seguramente ambas compartirán cartel en algún momento. Aunque parezca rebuscado, voy a decirlo: entre Shorts e Inglourious Basterds se puede hacer otro perfecto doble programa. Si bien a simple vista parecieran ser dos películas completamente distintas, ambas comparten un amor infinito por el cine, recurren a las citas de forma similar, juegan con los géneros y la estructura narrativa, no se parecen en nada al cine que se hace hoy en día y son las dos mejores películas de este año.

  2. 0 comentarios:

    Publicar un comentario